Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

[10] —­Yo no soy militar.  No hare mas que aplaudir cuando
     vea extirpados para siempre los germenes de guerra civil,
     de insubordinacion, de discordia, de behetria, de bandolerismo
     y de barbarie que existen aqui para vergueenza de
     nuestra epoca y de nuestro pais.

[15] —­Todo sea por Dios.

—­Orbajosa, querida tia, casi no tiene mas que ajos y bandidos, porque bandidos son los que en nombre de una idea politica o religiosa, se lanzan a correr aventuras cada cuatro o cinco anos.

[20] —­Gracias, gracias, querido sobrino—­dijo dona Perfecta,
     palideciendo.—?Con que Orbajosa no tiene mas que eso? 
     Algo mas habra aqui, algo mas que tu no tienes y que has
     venido a buscar entre nosotros.

     Rey sintio el bofeton.  Su alma se quemaba.  Erale muy
[25] dificil guardar a su tia las consideraciones que por sexo,
     estado y posicion merecia.  Hallabase en el disparadero de
     la violencia, y un impetu irresistible le empujaba, lanzandole
     contra su interlocutora.

—­Yo he venido a Orbajosa—­dijo,—­porque usted me
[30] mando llamar; usted concerto con mi padre....

—­Si, si es verdad—­repuso la senora, interrumpiendole vivamente y procurando recobrar su habitual dulzura.—­No lo niego.  Aqui el verdadero culpable he sido yo.  Yo tengo la culpa de tu aburrimiento, de los desaires que nos haces, de todo lo desagradable que en mi casa ocurre con motivo 134 de tu venida.

     —­Me alegro de que usted lo conozca.

     —­En cambio, tu eres un santo. ?Sera preciso tambien
[5] que me ponga de rodillas ante tu graciosidad y te pida
     perdon?...

     —­Senora—­dijo Pepe Rey gravemente, dejando de comer,—­ruego
     a usted que no se burle de mi de una manera tan
     despiadada.  Yo no puedo ponerme en ese terreno....  No
[10] he dicho mas sino que vine a Orbajosa llamado por usted.

     —­Y es cierto.  Tu padre y yo concertamos que te casaras
     con Rosario.  Viniste a conocerla.  Yo te acepte desde
     luego como hijo....  Tu aparentaste amar a Rosario....

     —­Perdoneme usted—­objeto Pepe.—­Yo amaba y amo
[15] a Rosario; usted aparento aceptarme por hijo; usted,
     recibiendome con enganosa cordialidad, empleo desde el
     primer momento todas las artes de la astucia para
     contrariarme y estorbar el cumplimiento de las proposiciones
     hechas a mi padre; usted se propuso desde el primer dia
[20] desesperarme, aburrirme, y con los labios llenos de sonrisas
     y de palabras carinosas, me ha estado matando,
     achicharrandome a fuego lento; usted ha lanzado contra mi en la
     obscuridad y a mansalva un enjambre de pleitos; usted me
     ha destituido del cargo oficial que traje a Orbajosa; usted
[25] me ha desprestigiado en la ciudad; usted me ha

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.