Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.
—­Te lo juro—­repitio Rosario,—­por las cenizas de mi padre y por Dios que nos esta mirando....  Que nuestros cuerpos, unidos como estan, reposen bajo estas losas cuando Dios quiera llevarnos de este mundo.

     —­Si—­repitio Pepe Rey, con emocion profunda, 121
     sintiendo llena su alma de una turbacion inexplicable.

     Ambos permanecieron en silencio durante breve rato. 
     Rosario se habia levantado.

[5] —?Ya?

     Volvio a sentarse.

     —­Tiemblas otra vez—­dijo Pepe.—­Rosario, tu estas
     mala; tu frente abrasa.

—­Parece que me muero—­murmuro la joven con [10] desaliento.—­No se que tengo.

     Cayo sin sentido en brazos de su primo. 
     Agasajandola, noto que el rostro de la joven se cubria de helado
     sudor.

—­Esta realmente enferma—­dijo para si.—­Esta salida [15] es una verdadera calaverada.

     Levantola en sus brazos, tratando de reanimarla, pero ni
     el temblor de ella ni el desmayo cesaban, por lo cual
     resolvio sacarla de la capilla, a fin de que el aire fresco la
     reanimase.  Asi fue en efecto.  Recobrado el sentido, manifesto
[20] Rosario mucha inquietud por hallarse a tal hora fuera de su
     habitacion.  El reloj de la catedral dio las cuatro.

     —­iQue tarde!—­exclamo la joven.—­Sueltame, primo. 
     Me parece que puedo andar.  Verdaderamente estoy muy
     mala.

[25] —­Subire contigo.

     —­Eso de ninguna manera.  Antes ire arrastrandome
     hasta mi cuarto.... ?No te parece que se oye un ruido?...

     Ambos callaron.  La ansiedad de su atencion determino
     un silencio absoluto.

[30] —?No oyes nada, Pepe?

     —­Absolutamente nada.

—­Pon atencion....  Ahora, ahora vuelve a sonar.  Es un rumor que no se si suena lejos, muy lejos, o cerca, muy cerca.  Lo mismo podria ser la respiracion de mi madre que el chirrido de la veleta que esta en la torre de la 122 catedral. iAh!  Tengo un oido muy fino.

     —­Demasiado fino....  Con que, querida prima, te
     subire en brazos.

[5] —­Bueno, subeme hasta lo alto de la escalera.  Despues
     ire yo sola.  En, cuanto descanse un poco, me quedare
     como si tal cosa.... ?Pero no oyes?

     Detuvieronse en el primer peldano.

     —­Es un sonido metalico.

[10] —?La respiracion de tu mama?

     —­No, no es eso.  El rumor viene de muy lejos. ?Sera
     el canto de un gallo?

     —­Podra ser.

—­Parece que suenan dos palabras, diciendo:  alla voy, [15] alla voy.

     —­Ya, ya oigo—­murmuro Pepe Rey.

     —­Es un grito.

     —­Es una corneta.

     —­iUna corneta!

[20] —­Si.  Sube pronto.  Orbajosa va a despertar....  Ya
     se oye con claridad.  No es trompeta sino clarin.  La tropa
     se acerca.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.