Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

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     —?Pero volvera usted... no es eso?—­pregunto el
     canonigo.

     —?A que hora pasa el tren de la manana?—­pregunto
     dona Perfecta, por cuyos ojos claramente asomaba la febril
[15] impaciencia de su altura.

     —­Si, me marcho esta misma noche.

     —­Pero hombre, si no hay luna.

     En el alma de dona Perfecta, en el alma del Penitenciario,
     en la juvenil alma del doctorcillo retumbaron como una
[20] armonia celeste estas palabras:  “esta misma noche.”

—­Por supuesto, querido Pepe, tu volveras....  Yo he escrito hoy a tu padre, a tu excelente padre....—­exclamo dona Perfecta, con todos los sintomas fisiognomicos que aparecen cuando se va a derramar una lagrima.

[25] —­Molestare a usted con algunos encargos—­manifesto
     el sabio.

—­Buena ocasion para pedir el cuaderno que me falta de
la obra del abate Gaume—­indico el abogadejo.

—­Vamos, Pepe, que tienes unos arrebatos y unas salidas—­murmuro
[30] la senora sonriendo, con la vista fija en la
puerta del comedor.—­Pero se me olvidaba decirte que
Caballuco esta esperando para hablarte.

105

XV

=Sigue creciendo, hasta que se declara la guerra=

Todos miraron hacia la puerta, donde aparecio la imponente
figura del Centauro, serio, cejijunto, confuso al querer
saludar con amabilidad, hermosamente salvaje, pero
desfigurado por la violencia que hacia para sonreir urbanamente
[5] y pisar quedo y tener en correcta postura los herculeos
brazos.

—­Adelante, Sr.  Ramos—­dijo Pepe Rey.

     —­Pero no—­objeto dona Perfecta.—­Si es una tonteria
     lo que tiene que decirte.

[10] —­Que lo diga.

     —­Yo no debo consentir que en mi casa se ventilen estas
     cuestiones ridiculas....

     —?Que quiere de mi el Sr.  Ramos?

     Caballuco pronuncio algunas palabras.

[15] —­Basta, basta... exclamo dona Perfecta, riendo.—­No
     molestes mas a mi sobrino.  Pepe, no hagas caso de ese
     majadero.... ?Quieren ustedes que les diga en que
     consiste el enojo del gran Caballuco?

     —?Enojo?  Ya me lo figuro—­indico el Penitenciario,
[20] recostandose en el sillon y riendo expansivamente y con
     estrepito.

     —­Yo queria decirle al Sr.  D. Jose....—­gruno el formidable
     ginete.

     —­Hombre, calla por Dios, no nos aporrees los oidos.

[25] —­Sr.  Caballuco—­dijo el canonigo,—­no es mucho que
     los senores de la Corte desbanquen a los rudos caballistas
     de estas salvajes tierras....

     —­En dos palabras, Pepe, la cuestion es esta.  Caballuco
     es no se que....

[30] La risa le impidio continuar.

     —­No se que—­anadio D. Inocencio,—­de una de las 106
     ninas de Troya, de Mariquita Juana, si no estoy equivocado.

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