Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

[25] Pepe Rey se hallaba en esa situacion de animo en que el
     hombre mas prudente siente dentro de si violentos ardores
     y una fuerza ciega y brutal que tiende a estrangular, abofetear,
     romper craneos y machacar huesos.  Pero dona
     Perfecta era senora y ademas su tia, D. Inocencio era
[30] anciano y sacerdote.  Ademas de esto las violencias de
     obra son de mal gusto e impropias de personas cristianas
     y bien educadas.  Quedaba el recurso de dar libertad a su
     comprimido encono por medio de la palabra manifestada
     decorosamente y sin faltarse a si mismo; pero aun le parecio
     prematuro este postrer recurso, que no debia emplear, 103
     segun su juicio, hasta el instante de salir definitivamente de
     aquella casa y de Orbajosa.  Resistiendo, pues, el furibundo
     ataque, aguardo.

[5] Jacinto llego cuando la cena concluia.

—­Buenas noches, Sr.  D. Jose...—­dijo, estrechando la mano del joven.—­Usted y sus amigas no me han dejado trabajar esta tarde.  No he podido escribir una linea.iY tenia que hacer!...

[10] —­iCuanto lo siento, Jacinto!  Pues, segun me dijeron,
     usted las acompana algunas veces en sus juegos y retozos.

     —­iYo!—­exclamo el rapaz, poniendose como la grana.—­iBah!
     bien sabe usted que Tafetan no dice nunca palabra
     de verdad... ?Pero es cierto, Sr. de Rey, que se
[15] marcha usted?

     —?Lo dicen por ahi?...

     —­Si; lo he oido en el Casino, en casa de D. Lorenzo
     Ruiz.

Rey contemplo durante un rato las frescas facciones de [20] D.  Nominavito.  Despues dijo: 

—­Pues no es cierto.  Mi tia esta muy contenta de mi; desprecia las calumnias con que me estan obsequiando los orbajosenses... y no me arrojara de su casa, aunque en ello se empene el senor obispo.

[25] —­Lo que es arrojarte... jamas. iQue diria tu
     padre!...

     —­A pesar de sus bondades, queridisima tia, a pesar de
     la amistad cordial del senor canonigo, quizas decida yo
     marcharme....

[30] —­iMarcharte!

     —­iMarcharse usted!

     En los ojos de dona Perfecta brillo una luz singular.  El
     canonigo, a pesar de ser hombre muy experto en el disimulo,
     no pudo ocultar su jubilo.

     —­Si; y tal vez esta misma noche.... 104

     —­iPero hombre, que arrebatado eres!... ?Por que
     no esperas siquiera a manana temprano?...  A ver... 
     Juan, que vayan a llamar al tio Licurgo para que prepare
[5] la jaca....  Supongo que llevaras algun fiambre....
     iNicolasa!... ese pedazo de ternera que esta en el
     aparador....  Librada, la ropa del senorito....

     —­No, no puedo creer que usted tome determinacion tan
     brusca—­dijo D. Cayetano, creyendose obligado a tomar
[10] alguna parte en aquella cuestion.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.