Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     Mientras rapidamente se pronunciaban las palabras de
     este dialogo, Pepe Rey vio que frente al terrado, y muy
     cerca de el, se abrian los cristales de una ventana
     perteneciente a la misma casa bombardeada; vio que aparecia 95
     une cara risuena, una cara conocida, una cara cuya vista le
     aturdio y le consterno y le puso palido y tremulo.  Era
[5] Jacintito, que interrumpido en sus graves estudios, abrio
     la ventana de su despacho, presentandose en ella con la
     pluma en la oreja.  Su rostro pudico, fresco y sonrosado
     daba a tal aparicion aspecto semejante al de una
     aurora.

[10] —­Buenas tardes, Sr.  D. Jose—­dijo festivamente. 
     La voz de abajo gritaba de nuevo: 

     —­iJacinto, pero Jacinto!

     —­Alla voy.  Estaba saludando a un amigo....

     —­Vamonos, vamonos—­grito Florentina con zozobra.—­El
[15] senor Penitenciario va a subir al cuarto de D.  Nominavito
     y nos echara un responso.

     —­Vamonos, si; cerremos la puerta del comedor.

     Abandonaron en tropel el terrado.

—­Debieron ustedes prever que Jacinto las veria desde [20] su templo del saber—­dijo Tafetan.

     —­Don Nominavito es amigo nuestro—­repuso una de
     ellas.—­Desde su templo de la ciencia nos dice a la calladita
     mil ternezas, y tambien nos echa besos volados.

—?Jacinto?—­pregunto el ingeniero,—?que endiablado [25] nombre le han puesto ustedes?

     —­Don Nominavito....

     Las tres rompieron a reir.

     —­Lo llamamos asi porque es muy sabio.

     —­No:  porque cuando nosotras eramos chicas, el era
[30] chico tambien; pues... si.  Saliamos al terrado a jugar,
     y le sentiamos estudiando en voz alta sus lecciones.

     —­Si, y todo el santo dia estaba cantando.

     —­Declinando, mujer.  Eso es:  se ponia de este modo: 
     Nominavito rosa, Genivito, Davito, Acusavito.

     —­Supongo que yo tambien tendre mi nombre postizo—­dijo 96
     Pepe Rey.

     —­Que se lo diga a usted Maria Juana—­replico Florentina
     ocultandose.

[5] —?Yo?... diselo tu, Pepa.

     —­Usted no tiene nombre todavia, D. Jose.

     —­Pero lo tendre.  Prometo que vendre a saberlo, a
     recibir la confirmacion—­dijo el joven con intencion de
     retirarse.

[10] —?Pero se va usted?

—­Si.  Ya han perdido ustedes bastante tiempo.  Ninas, a trabajar.  Esto de arrojar piedras a los vecinos y a los transeuntes, no es la ocupacion mas a proposito para unas jovenes tan lindas y de tanto merito...  Con que abur....

[15] Y sin esperar mas razones ni hacer caso de los cumplidos
     de las muchachas, salio a toda prisa de la casa, dejando en
     ella a don Juan Tafetan.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.