Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

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de mi hija para siempre!—­anadio
     enjugandose una lagrima.—­Ya que asi es, inconsiderado
     joven, ten al menos la caridad de retardar algun tiempo esa 78
     boda que tanto deseas... iQue impaciencia! iQue
     amor tan fuerte!  No crei que una pobre lugarena como mi
     hija inspirase pasiones tan volcanicas.

[5] No convencieron a Pepe Rey los razonamientos de su tia;
     pero no quiso contrariarla.  Resolvio, pues, esperar cuanto
     le fuese posible.  Una nueva causa de disgustos uniose bien
     pronto a los que ya amargaban su existencia.  Hacia dos
     semanas que estaba en Orbajosa, y durante este tiempo no
[10] habia recibido ninguna carta de su padre.  No podia achacarse
     esto a descuidos de la Administracion de Correos de
     Orbajosa, porque siendo el funcionario encargado de aquel
     servicio amigo y protegido de dona Perfecta, esta le recomendaba
     diariamente el mayor cuidado para que las cartas dirigidas
[15] a su sobrino no se extraviasen.  Tambien iba a la
     casa el conductor de la correspondencia, llamado Cristobal
     Ramos, y por apodo Caballuco, personaje a quien ya conocimos,
     y a este solia dirigir dona Perfecta amonestaciones
     y reprimendas tan energicas como la siguiente: 

[20] —­iBonito servicio de correos teneis!... ?Como es
     que mi sobrino no ha recibido una sola carta desde que esta
     en Orbajosa?...  Cuando la conduccion de la correspondencia
     corre a cargo de semejante tarambana, icomo han
     de andar las cosas!  Yo le hablare al senor Gobernador de
[25] la provincia para que mire bien que clase de gente pone en
     la Administracion.

     Caballuco, alzando los hombros, miraba a Rey con
     expresion de la mas completa indiferencia.

     Un dia entro con un pliego en la mano.

[30] —­iGracias a Dios!—­dijo dona Perfecta a su sobrino.—­Ahi
     tienes cartas de tu padre.  Regocijate, hombre.  Buen
     susto nos hemos llevado por la pereza de mi senor hermano
     en escribir... ?Que dice? esta bueno sin duda—­anadio al
     ver que Pepe Rey abria el pliego con febril impaciencia.

     El ingeniero se puso palido al recorrer las primeras 79
     lineas.

     —­iJesus, Pepe... que tienes!—­exclamo la senora,
     levantandose con zozobra.—?Esta malo tu papa?

[5] —­Esta carta no es de mi padre—­repuso Pepe, revelando
     en su semblante la mayor consternacion.

     —?Pues que es eso?...

     —­Una orden del Ministerio de Fomento, en que se me
     releva del cargo que me confiaron....

[10] —­iComo... es posible!

     —­Una destitucion pura y simple, redactada en terminos
     muy poco lisonjeros para mi.

     —?Hase visto mayor picardia?—­exclamo la senora,
     volviendo de su estupor.

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