Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     Habiale prometido dona Perfecta en su magnanimidad
     ayudarle a salir de tan torpes lios por medio de un arreglo
     amistoso; pero pasaban dias y los buenos oficios de la
     ejemplar senora no daban resultado alguno.  Crecian los
[25] pleitos con la amenazadora presteza de una enfermedad
     fulminante.  Pepe Rey pasaba largas horas del dia en el
     Juzgado dando declaraciones, contestando a preguntas y a
     repreguntas, y cuando se retiraba a su casa, fatigado y
     colerico, veia aparecer la afilada y grotesca caratula del
[30] escribano, que le traia regular porcion de papel sellado
     lleno de horribles formulas... para que fuese estudiando
     la cuestion.

     Se comprende que aquel no era hombre a proposito para
     sufrir tales reveses, pudiendo evitarlos con la ausencia.

     Representabase en su imaginacion a la noble ciudad de su 77
     madre como una horrible bestia que en el clavaba sus
     feroces unas y le bebia la sangre.  Para librarse de ella
     bastabale, segun su creencia, la fuga; pero un interes
[5] profundo, como interes del corazon, le detenia, atandole a
     la pena de su martirio con lazos muy fuertes.  Sin embargo,
     llego a sentirse tan fuera de su centro, llego a verse tan
     extranjero, digamoslo asi, en aquella tenebrosa ciudad de
     pleitos, de antiguallas, de envidia y de maledicencia, que
[10] hizo proposito de abandonarla sin dilacion, insistiendo al
     mismo tiempo en el proyecto que a ella le condujera.  Una
     manana, encontrando ocasion a proposito, formulo su plan
     ante dona Perfecta.

     —­Sobrino mio—­repuso la senora con su acostumbrada
[15] dulzura:—­no seas arrebatado.  Vaya, que pareces de
     fuego.  Lo mismo era tu padre ique hombre!  Eres una
     centella...  Ya te he dicho que con muchisimo gusto te
     llamare hijo mio.  Aunque no tuvieras las buenas cualidades
     y el talento que te distinguen (salvo los defectillos, que tambien
[20] los hay); aunque no fueras un excelente joven, basta
     que esta union haya sido propuesta por tu padre, a quien
     tanto debemos mi hija y yo, para que la acepte.  Rosario
     no se opondra tampoco, queriendolo yo. ?Que falta, pues? 
     Nada; no falta nada mas que un poco tiempo.  No se
[25] puede hacer el casamiento con la precipitacion que tu deseas,
     y que daria lugar a interpretaciones quizas desfavorables a
     la honra de mi querida hija...  Vaya, que tu como no
     piensas mas que en maquinas, todo lo quieres hacer al
     vapor.  Espera, hombre, espera... ?que prisa tienes?
[30] Ese aborrecimiento que le has cogido a nuestra pobre Orbajosa
     es un capricho.  Ya se ve:  no puedes vivir sino entre
     condes y marqueses y oradores y diplomaticos... iQuieres
     casarte y separarme

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.