Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Era uno de esos chiquillos precoces a quienes la indulgente
[30] Universidad lanza antes de tiempo a las arduas luchas del
mundo, haciendoles creer que son hombres porque son 52
doctores.  Tenia Jacintito semblante agraciado y carilleno,
con mejillas de rosa como una muchacha, y era rechoncho
de cuerpo, de estatura pequena, tirando un poco a pequenisima,
[5] y sin mas pelo de barba que el suave bozo que lo
anunciaba.  Su edad excedia poco de los veinte anos. 
Habiase educado desde la ninez bajo la direccion de su
excelente y discreto tio, con lo cual dicho se esta que el
tierno arbolito no se torcio al crecer.  Una moral severa le
[10] mantenia constantemente derecho, y en el cumplimiento
de sus deberes escolasticos apenas tenia pero.  Concluidos
los estudios universitarios con aprovechamiento asombroso,
pues no hubo clase en que no ganase las mas eminentes
notas, empezo a trabajar, prometiendo con su aplicacion y
[15] buen tino para la abogacia perpetuar en el foro el lozano
verdor de los laureles del aula.

     A veces era travieso como un nino, a veces formal como
     un hombre.  En verdad, en verdad, que si a Jacintito no le
     gustaran un poco, y aun un mucho, las lindas muchachas,
[20] su buen tio le creeria perfecto.  No dejaba de sermonearle
     a todas horas, apresurandose a cortarle los audaces vuelos;
     pero ni aun esta inclinacion mundana del jovenzuelo lograba
     enfriar el mucho amor que nuestro buen canonigo tenia al
     encantador retono de su cara sobrina Maria Remedios.
[25] En tratandose del abogadillo, todo cedia.  Hasta las graves
     y metodicas practicas del buen sacerdote se alteraban
     siempre que se tratase de algun asunto referente a su
     precoz pupilo.  Aquel metodo riguroso y fijo como un
     sistema planetario, solia perder su equilibrio cuando Jacintito
[30] estaba enfermo o tenia que hacer un viaje. iInutil celibato
     el de los clerigos!  Si el Concilio de Trento les prohibe
     tener hijos, Dios, no el Demonio, les da sobrinos para que
     conozcan los dulces afanes de la paternidad.

     Examinadas imparcialmente las cualidades de aquel aprovechado
     nino, era imposible desconocer que no carecia de 53
     merito.  Su caracter era por lo comun inclinado a la honradez,
     y las acciones nobles despertaban franca admiracion
     en su alma.  Respecto a sus dotes intelectuales y a su saber
[5] social, tenia todo lo necesario para ser con el tiempo una
     notabilidad de estas que tanto abundan en Espana; podia
     ser lo que a todas horas nos complacemos en llamar hiperbolicamente
     un distinguido patricio o un eminente hombre publico,
     especies que por su mucha abundancia apenas son apreciadas
[10] en su justo valor.  En aquella tierna edad

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.