Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

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—­Ayer he descubierto una mano empunando el asa de un anfora, en la cual hay varios signos hieraticos.  Te la ensenare—­dijo D. Cayetano, gozoso de plantear un tema de su predileccion.

[25] —­Supongo que el Sr. de Rey sera tambien muy experto
     en cosas de arqueologia—­dijo el canonigo que, siempre
     implacable, corria tras su victima, siguiendola hasta su mas
     escondido refugio.

     —­Por supuesto—­dijo dona Perfecta.—?De que no
[30] entenderan estos despabilados ninos del dia?  Todas las
     ciencias las llevan en las puntas de los dedos.  Las
     universidades y las academias les instruyen de todo en un
     periquete, dandoles patente de sabiduria.

     —­iOh! eso es injusto—­repuso el canonigo, observando
     la penosa impresion que manifestaba el semblante del 42
     ingeniero.

     —­Mi tia tiene razon—­afirmo Pepe.—­Hoy aprendemos
     un poco de todo, y salimos de las escuelas con rudimentos
[5] de diferentes estudios.

     —­Decia—­anadio el canonigo,—­que sera usted un gran
     arqueologo.

     —­No se una palabra de esa ciencia—­repuso el joven.—­Las
     ruinas son ruinas, y nunca me ha gustado empolvarme
[10] en ellas.

     Don Cayetano hizo una mueca muy expresiva.

     —­No es esto condenar la arqueologia—­dijo vivamente
     el sobrino de dona Perfecta, advirtiendo con dolor que no
     pronunciaba una palabra sin herir a alguien.—­Bien se que
[15] del polvo sale la historia.  Esos estudios son preciosos y
     utilisimos.

     —­Usted—­dijo el Penitenciario, metiendose el palillo en
     la ultima muela,—­se inclinara mas a los estudios de
     controversia.  Ahora se me ocurre una excelente idea.  Sr.  D.
[20] Jose, usted debiera ser abogado.

     —­La abogacia es una profesion que aborrezco—­replico
     Pepe Rey.—­Conozco abogados muy respetables, entre ellos
     a mi padre, que es el mejor de los hombres.  A pesar de
     tan buen ejemplo, en mi vida me hubiera sometido a ejercer
[25] una profesion que consiste en defender lo mismo el pro que
     el contra de las cuestiones.  No conozco error, ni
     preocupacion, ni ceguera mas grande que el empeno de las familias
     en inclinar a la mejor parte de la juventud a la abogacia. 
     La primera y mas terrible plaga de Espana es la turbamulta
[30] de jovenes abogados, para cuya existencia es necesaria una
     fabulosa cantidad de pleitos.  Las cuestiones se multiplican
     en proporcion de la demanda.  Aun asi, muchisimos se
     quedan sin trabajo, y como un senor jurisconsulto no puede
     tomar el arado ni sentarse al telar, de aqui proviene ese
     brillante escuadron de holgazanes, llenos de pretensiones, 43
     que fomentan la empleomania, perturban la politica, agitan
     la opinion y engendran las revoluciones.  De alguna parte
     han de comer.  Mayor desgracia seria que hubiera pleitos
[5] para todos.

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