—Cierto es
todo lo que el senor Penitenciario ha dicho
en tono de broma.
Pero no es culpa nuestra que la ciencia
este derribando a martillazos
un dia y otro tanto idolo vano,
[15] la supersticion, el sofisma, las mil mentiras
de lo pasado,
bellas las unas, ridiculas
las otras, pues de todo hay en la
vina del Senor.
El mundo de las ilusiones, que es como si
dijeramos un segundo
mundo, se viene abajo con estrepito.
El misticismo en religion,
la rutina en la ciencia, el
[20] amaneramiento en las artes, caen como cayeron
los dioses paganos,
entre burlas. Adios,
suenos torpes, el genero humano
despierta y sus ojos
ven la claridad. El sentimentalismo vano,
el misticismo, la fiebre,
la alucinacion, el delirio desaparecen,
y el que antes era enfermo
hoy esta sano y se goza con
[25] placer indecible en la justa apreciacion de las
cosas. La
fantasia, la terrible
loca, que era el ama de la casa, pasa a
ser criada....
Dirija usted la vista a todos lados, senor
Penitenciario, y vera
el admirable conjunto de realidad que
ha sustituido a la fabula.
El cielo no es una boveda, las
[30] estrellas no son farolillos, la luna no es una
cazadora
traviesa, sino un pedrusco
opaco; el sol no es un cochero
emperegilado y vagabundo,
sino un incendio fijo. Las
sirtes no son ninfas,
sino dos escollos; las sirenas son
focas, y en el orden
de las personas Mercurio es Manzanedo;
Marte es un viejo barbilampino,
el conde de Moltke; 38
Nestor puede ser un
senor de gaban que se llama monsieur
Thiers; Orfeo es Verdi;
Vulcano es Krupp; Apolo es
cualquier poeta. ?Quiere
usted mas? Pues Jupiter, un
[5] Dios digno de ir a presidio si viviera aun, no
descarga el
rayo, sino que el rayo
cae cuando a la electricidad le da la
gana. No hay Parnaso,
no hay Olimpo; no hay laguna
Estigia, ni otros Campos
Eliseos que los de Paris. No hay
ya mas bajada al infierno
que las de la geologia, y este
[10] viajero, siempre que vuelve, dice que no hay
condenados en el
centro de la tierra.
No hay mas subidas al cielo que las de
la astronomia, y esta
a su regreso asegura no haber visto los
seis o siete pisos de
que hablan el Dante y los misticos y
sonadores de la Edad
Media. No encuentra sino astros
[15] y distancias, lineas, enormidades de espacio
y nada mas.
Ya no hay falsos computos
de la edad del mundo, porque
la paleontologia y la
prehistoria han contado los dientes de
esta calavera en que
vivimos y averiguado su verdadera
edad. La fabula,
llamese paganismo o idealismo cristiano,
[20] ya no existe, y la imaginacion esta de cuerpo
presente.
Todos los milagros posibles
se reducen a los que yo hago
cuando se me antoja


