“El amigo que
me favorecia ha tenido que salir de la
casa; pero no estoy
en completa incomunicacion con mi
[20] prima. La pobrecita demuestra un valor heroico
en medio
de sus penas, y me obedecera
ciegamente.”
“Este usted sin
cuidado respecto a mi seguridad personal.
Por mi parte nada temo
y estoy muy tranquilo.”
20 de Abril.
“Hoy no puedo escribir mas
que dos lineas. Tengo
[25] mucho que hacer. Todo concluira dentro de
unos dias.
No me escriba usted mas a este lugaron.
Pronto tendra el
gusto de abrazarle su hijo.”
“PEPE.”
210
XXIX
De Pepe Rey a Rosarito Polentinos
“Dale a Estebanillo la llave
de la huerta y encargale que
cuide del perro. El muchacho esta vendido
a mi en cuerpo
y alma. No temas nada. Sentire mucho
que no puedas
bajar, como la otra noche. Haz todo lo posible
por conseguirlo.
[5] Yo estare alli despues de media noche. Te
dire
lo que he resuelto, y lo que debes hacer.
Tranquilizate,
nina mia, porque he abandonado todo recurso imprudente
y
brutal. Ya te contare. Esto es largo
y debe ser hablado.
Me parece que veo tu susto y congoja al considerarme
tan
[10] cerca de ti. Pero hace ocho dias que no
te he visto. He
jurado que esta ausencia de ti concluira pronto,
y concluira.
El corazon me dice que te vere. Maldito
sea yo si no te
veo.”
XXX
El ojeo
Una mujer y un hombre penetraron
despues de las diez
[15] en la posada de la viuda de Cuzco, y salieron
de ella dadas
las once y media.
—Ahora, senora dona
Maria—dijo el hombre,—la
llevare a usted a su casa, porque tengo que hacer.
—Aguarde
usted, Sr. Ramos, por amor de Dios—repuso
[20] ella.—?Por que no nos llegamos al Casino
a ver si sale?
Ya ha oido usted....
Esta tarde estuvo hablando con el
Estebanillo, el chico
de la huerta.
—?Pero usted
busca a D. Jose?—pregunto el Centauro
de muy mal humor.—?Que
nos importa? El noviazgo con
[25] dona Rosario paro donde debia parar, y ahora
no hay mas
remedio sino que la
senora tiene que casarlos. Esa es mi
opinion.
—Usted es un animal—dijo Remedios con enfado. 211
—Senora, yo me voy.
—Pues que,
hombre grosero, ?me va usted a dejar sola
en medio de la calle?
[5] —Si usted no se va pronto a su casa, si senora.
—Eso es...
me deja usted sola, expuesta a ser insultada....
Oiga usted, Sr.
Ramos. Don Jose saldra ahora
del Casino, como de
costumbre. Quiero saber si entra en
su casa o sigue adelante.
Es un capricho, nada mas que
[10] un capricho.
—Yo lo que
se es que tengo que hacer, y van a dar las
doce.


