Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     —­Senor Ramos—­dijo Remedios subitamente enojada,—­se
[10] me figura que no entiende usted gran cosa en esto de
     casar a la gente.

     —­Digolo porque esta noche, hace un momento, vi que la
     senora y la nina estaban haciendo al modo de una reconciliacion. 
     Dona Perfecta besuqueaba a Rosarito, y todo era
[15] echarse palabrillas tiernas y mimos.

     —­iReconciliacion! usted con eso de los armamentos ha
     perdido la chaveta...  Pero en fin, ?me acompana usted
     o no?

     —­No es a la casa de la senora donde quiere ir—­dijo el
[20] clerigo,—­sino a la posada de la viuda de Cuzco.  Estaba
     diciendo que no se atreve a ir sola, porque teme ser
     insultada....

     —?Por quien?

     —­Bien se comprende.  Por ese ingeniero de tres mil o
[25] cuatro mil docenas de demonios.  Anoche mi sobrina le vio
     alli y le dijo cuatro frescas, por cuya razon no las tiene todas
     consigo esta noche.  El mocito es vengativo y procaz.

     —­No se si podre ir...—­indico Caballuco,—­como
     ando ahora escondido, no puedo desafiar al D. Jose Poquita
[30] Cosa.  Si yo no estuviera como estoy, con media cara tapada
     y la otra medio descubierta, ya le habia roto treinta veces el
     espinazo. ?Pero que sucede si caigo sobre el?  Que me
     descubro; caen sobre mi los soldados, y adios Caballuco. 
     En cuanto a darle un golpe a traicion, es cosa que no se
     hacer, ni esta en mi natural, ni la senora lo consiente 203
     tampoco.  Para solfas con alevosia no sirve Cristobal
     Ramos.

     —­Pero hombre, ?estamos locos?... ?que esta usted
[5] hablando?—­dijo el Penitenciario con innegables muestras
     de asombro.—­Ni por pienso le aconsejo yo a usted que
     maltrate a ese caballero.  Antes me dejare cortar la lengua
     que aconsejar una bellaqueria.  Los malos caeran, es verdad;
     pero Dios es quien debe fijar el momento, no yo.  No
[10] se trata tampoco de dar palos.  Antes recibire yo diez docenas
     de ellos que recomendar a un cristiano la administracion
     de tales medicinas.  Solo digo a usted una cosa
     (anadio, mirando al bravo por encima de los espejuelos), y
     es, que como mi sobrina va alla, como es probable, muy
[15] probable, ?no es eso, Remedios?... que tenga que decir
     algunas palabrejas a ese hombre, recomiendo a usted que
     no la desampare en caso de que se vea insultada....

     —­Esta noche tengo que hacer—­repuso laconica y secamente
     Caballuco.

[20] —­Ya lo oyes, Remedios.  Deja tu diligencia para
     manana.

     —­Eso si que no puede ser.  Ire sola.

     —­No, no iras, sobrina mia.  Tengamos la fiesta en paz. 
     El Sr.  Ramos tiene que hacer y no puede acompanarte.
[25] Figurate que eres injuriada por ese hombre grosero....

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.