Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     —­Caballuco.

     —?De modo que el esta dispuesto?...

[5] —­No, pero lo estara si usted se lo manda.

     —­Vamos, mujer, dejame en paz.  Yo no puedo mandar
     tal atrocidad. iUn susto! ?Y que es eso? ?Tu le has
     hablado ya?

     —­Si, senor; pero no me ha hecho caso, mejor dicho, se
[10] niega a ello.  En Orbajosa no hay mas que dos personas que
     puedan decidirle con una simple orden:  usted o dona
     Perfecta.

     —­Pues que se lo mande la senora si quiere.  Jamas
     aconsejare que se empleen medios violentos y brutales.
[15] ?Querras creer que cuando Caballuco y algunos de los suyos
     estaban tratando de levantarse en armas, no pudieron sacarme
     una sola palabra incitandoles a derramar sangre? 
     No, eso no...  Si dona Perfecta quiere hacerlo....

     —­Tampoco quiere.  Esta tarde he estado hablando con
[20] ella dos horas, y dice que predicara la guerra favoreciendola
     por todos los medios; pero que no mandara a un hombre
     que hiera por la espalda a otro.  Tendria razon en oponerse
     si se tratara de cosa mayor... pero no quiero que haya
     heridas; yo no quiero mas que un susto.

[25] —­Pues si dona Perfecta no quiere ordenar que se de
     sustos al ingeniero, yo tampoco, ?entiendes?  Antes que
     nada es mi conciencia.

     —­Bueno—­repuso la sobrina.—­Digale usted a Caballuco
     que me acompane esta noche... no le diga usted
[30] mas que eso.

     —?Vas a salir tarde?

     —­Voy a salir, si senor.  Pues que, ?no sali tambien anoche?

     —?Anoche?  No lo supe; si lo hubiera sabido, me
     hubiera enfadado, si senora.

—­No le diga usted a Caballuco sino lo siguiente:  “Querido 200 Ramos, le estimare mucho que acompane a mi sobrina a cierta diligencia que tiene que hacer esta noche, y que la defienda si acaso se ve en algun peligro.”

[5] —­Eso si lo puedo hacer.  Que te acompane... que te
     defienda. iAh, picarona! tu quieres enganarme, haciendome
     complice de alguna majaderia.

     —­Ya... ?que cree usted?—­dijo ironicamente Maria
     Remedios.—­Entre Ramos y yo vamos a degollar mucha
[10] gente esta noche.

     —­No bromees.  Te repito que no le aconsejare a Ramos
     nada que tenga visos de maldad.  Me parece que esta
     ahi....

     Oyose ruido en la puerta de la calle.  Luego sono la voz
[15] de Caballuco que hablaba con el criado, y poco despues el
     heroe de Orbajosa penetro en la estancia.

     —­Noticias, vengan noticias, Sr.  Ramos—­dijo el clerigo.—­Vaya,
     que si no nos da usted alguna esperanza en cambio
     de la cena y de la hospitalidad... ?Que hay en
[20] Villahorrenda?

     —­Alguna cosa—­repuso el valenton sentandose con muestras
     de cansancio.—­Pronto vera usted si servimos para algo.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.