Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     —­Usted no sirve para nada; usted es un mandria...
[20] Mi hijo y yo nos marcharemos de aqui para siempre, para
     siempre.  Yo le conseguire una posicion a mi hijo, yo le
     buscare una buena conveniencia, ?entiende usted?  Asi
     como estoy dispuesta a barrer las calles con la lengua, si de
     este modo fuera preciso ganarle la comida, asi tambien
[25] revolvere la tierra para buscar una posicion a mi hijo, para
     que suba, y sea rico, y personaje, y caballero, y propietario,
     y senor, y grande, y todo cuanto hay que ser, todo, todo.

     —­iDios me favorezca!—­exclamo D. Inocencio dejandose
     caer en el sillon e inclinando la cabeza sobre el pecho.

[30] Hubo una pausa, durante la cual se oia el agitado resuello
     de la mujer furiosa.

     —­Mujer—­dijo al fin D. Inocencio,—­me has quitado
     diez anos de vida; me has abrasado la sangre; me has
     vuelto loco... iDios me de la serenidad que para
     aguantarte necesito!  Senor, paciencia, paciencia es lo que 198
     quiero; y tu, sobrina, hazme el favor de llorar y lagrimear y
     estar suspirando a moco y baba diez anos, pues tu maldita
     mana de los pucheros, que tanto me enfada, es preferible a
[5] esas locas iras.  Si no supiera que en el fondo eres buena... 
     Vaya, que para haber confesado y recibido a Dios
     esta manana, te estas portando.

     —­Si, pero es por usted, por usted.

—?Porque en el asunto de Rosario y de Jacinto te digo [10] “resignacion”?

     —­Porque cuando todo marcha bien, usted se vuelve atras
     y permite que el Sr.  Rey se apodere de Rosarito.

     —?Y como lo voy a evitar?  Bien dice la senora que
     tienes entendimiento de ladrillo. ?Quieres que salga por
[15] ahi con una espada, y en un quitame alla esas pajas haga
     picadillo a toda la tropa, y despues me encare con Rey y le
     diga:  “o usted me deja en paz a la nina o le corto el
     pescuezo”?

     —­No, pero cuando aconseje a la senora que diera un
[20] susto a su sobrino, usted se ha opuesto, en vez de aconsejarle
     lo mismo que yo.

     —­Tu estas loca con eso del susto.

     —­Porque “muerto el perro se acabo la rabia.”

—­Yo no puedo aconsejar eso que llamas susto y que [25] puede ser una cosa tremenda.

     —­Si, porque soy una matona, ?no es verdad, tio?

     —­Ya sabes que los juegos de manos son juegos de villanos. 
     Ademas, ?crees que ese hombre se dejara asustar?
     ?Y sus amigos?

[30] —­De noche sale solo.

     —?Tu que sabes?

     —­Lo se todo, y no da un paso sin que yo me entere,
     ?estamos?  La viuda del Cuzco me tiene al tanto de
     todo.

     —­Vamos, no me vuelvas loco. ?Y quien le va a dar ese 199
     susto?...  Sepamoslo.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.