Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.
ensoberbezca usted...  Por mas que
     echemos humos, siempre sera usted el hijo del tio Tinieblas,
[5] el sacristan de San Bernardo... y yo no sere nunca mas
     que la hija de Ildefonso Tinieblas, su hermano de usted, el
     que vendia pucheros, y mi hijo sera el nieto de los Tinieblas
     ... que tenemos un tenebrario en nuestra casta, y
     nunca saldremos de la obscuridad, ni poseeremos un pedazo
[10] de terruno donde decir:  “esto es mio,” ni trasquilaremos
     una oveja propia, ni ordenaremos jamas una cabra propia, ni
     metere mis manos hasta el codo en un saco de trigo trillado
     y aventado en nuestras eras... todo esto a causa de su poco
     animo de usted, de su boberia y corazon amerengado....

[15] —­iPero... pero mujer!

     Subia mas de tono el canonigo cada vez que repetia esta
     frase, y puestas las manos en los oidos, sacudia a un lado y
     otro la cabeza con doloroso ademan de desesperacion.  La
     chillona cantinela de Maria Remedios era cada vez mas
[20] aguda, y penetraba en el cerebro del infeliz y ya aturdido
     clerigo como una saeta.  Pero de repente transformose el
     rostro de aquella mujer, mudaronse los planideros sollozos
     en una voz bronca y dura, palidecio su rostro, temblaron sus
     labios, cerraronse sus punos, cayeronle sobre la frente algunas
[25] guedejas del desordenado cabello, secaronse por completo
     sus ojos al calor de la ira que bramaba en su pecho,
     levantose del asiento, y no como una mujer, sino como una
     harpia, grito de este modo: 

     —­iYo me voy de aqui, yo me voy con mi hijo!...
[30] Nos iremos a Madrid; no quiero que mi hijo se pudra en
     este poblachon.  Estoy cansada de ver que mi hijo, al amparo
     de la sotana, no es ni sera nunca nada. ?Lo oye usted,
     senor tio? iMi hijo y yo nos vamos!  Usted no nos vera
     nunca mas; pero nunca mas.

     Don Inocencio habia cruzado las manos y recibia los furibundos 197
     rayos de su sobrina con la consternacion de un reo
     a quien la presencia del verdugo quita ya toda esperanza.

—­Por Dios, Remedios—­murmuro con voz dolorida,—­por [5] la Virgen Santisima....

Aquellas crisis y horribles erupciones del manso caracter de la sobrina eran tan fuertes como raras, y se pasaban a veces cinco o seis anos sin que D. Inocencio viera a Remedios convertirse en una furia.

[10] —­iSoy madre!... iSoy madre!... y puesto que
     nadie mira por mi hijo, mirare yo, yo misma—­rugio la
     improvisada leona.

     —­Por Maria Santisima, mujer, no te arrebates...  Mira
     que estas pecando...  Recemos un Padre nuestro y un
[15] Ave Maria, y veras como se te pasa eso.

     Diciendo esto, el Penitenciario temblaba y sudaba. iPobre
     pollo en las garras del buitre!  La mujer transformada
     acabo de estrujarle con estas palabras: 

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.