Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

[20] —­iResignacion, resignacion!—­repitio ella, enjugando
     sus lagrimas.—­Puesto que mi querido hijo ha de ser siempre
     un pelagatos, sealo en buen hora.  Los pleitos escasean;
     bien pronto llegara el dia en que lo mismo sera la abogacia
     que nada. ?De que vale el talento? ?De que valen
[25] tanto estudio y romperse la cabeza? iAy!  Somos pobres. 
     Llegara un dia, Sr.  D. Inocencio, en que mi pobre hijo no
     tendra una almohada sobre que reclinar la cabeza.

     —­iMujer!

     —­iHombre!...  Y si no, digame:  ?que herencia piensa
[30] usted dejarle cuando cierre el ojo?  Cuatro cuartos, seis
     libruchos, miseria y nada mas...  Van a venir unos tiempos... 195
     ique tiempos, senor tio!... iMi pobre hijo, que
     se esta poniendo muy delicado de salud, no podra trabajar
     ... ya se le marea la cabeza desde que lee un libro; ya le
[5] dan bascas y jaqueca siempre que trabaja de noche!...
     tendra que mendigar un destinejo; tendre yo que ponerme
     a la costura, y quien sabe, quien sabe... como no tengamos
     que pedir limosna.

     —­iMujer!

[10] —­Bien se lo que digo...  Buenos tiempos van a venir—­anadio
     la excelente mujer, forzando mas el sonsonete
     lloron con que hablaba.—­iDios mio! ?Que va a ser de
     nosotros? iAh!  Solo el corazon de una madre siente estas
     cosas...  Solo las madres son capaces de sufrir tantas
[15] penas por el bienestar de un hijo.  Usted, ?como lo ha de
     comprender?  No:  una cosa es tener hijos y pasar amarguras
     por ellos, y otra cosa es cantar el gori gori en la catedral
     y ensenar latin en el Instituto...  Vea usted de que
     le vale a mi hijo el ser sobrino de usted y el haber sacado
[20] tantas notas de sobresaliente, y ser el primor y la gala de
     Orbajosa...  Se morira de hambre, porque ya sabemos
     lo que da la abogacia, o tendra que pedir a los diputados un
     destino en la Habana, donde le matara la fiebre amarilla....

     —­iPero mujer!

[25] —­No, si no me apuro, si ya callo, si no le molesto a usted
     mas.  Soy muy impertinente, muy llorona, muy suspirona,
     y no se me puede aguantar, porque soy madre carinosa y
     miro por el bien de mi amado hijo.  Yo me morire, si
     senor, me morire en silencio y ahogare mi dolor, me bebere
[30] mis lagrimas para no mortificar al senor canonigo...  Pero
     mi idolatrado hijo me comprendera, y no se tapara los oidos
     como usted hace en este momento... iay de mi!  El
     pobre Jacinto sabe que me dejaria matar por el, y que le
     proporcionaria la felicidad a costa de mi vida. iPobrecito
     nino de mis entranas!  Tener tanto merito, y vivir condenado 196
     a un pasar mediano, a una condicion humilde, porque
     no, senor tio, no se

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.