Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.
     la existencia.  Hacia anos que su pensamiento y su corazon
     se llenaban de aquella dulce luz de esperanza.  Por esto
     era buena y mala, por esto era religiosa y humilde o terrible
     y osada, por esto era todo cuanto hay que ser, porque sin 189
     tal idea, Maria, que era la encarnacion de su proyecto, no
     existiria.

     En su fisico, Maria Remedios no podia ser mas insignificante.
[5] Distinguiase por una lozania sorprendente que aminoraba
     en apariencia el valor numerico de sus anos, y vestia
     siempre de luto, a pesar de que su viudez era ya cuenta
     muy larga.

     Habian pasado cinco dias desde la entrada de Caballuco
[10] en casa del senor Penitenciario.  Principiaba la noche. 
     Remedios entro con la lampara encendida en el cuarto de
     su tio, y despues de dejarla sobre la mesa, se sento frente
     al anciano, que desde media tarde permanecia inmovil y
     meditabundo en su sillon, cual si le hubieran clavado en el.
[15] Sus dedos sostenian la barba, arrugando la morena piel no
     rapada en tres dias.

     —?Caballuco dijo que vendria a cenar aqui esta noche?—­pregunto
     a su sobrina.

—­Si, senor, vendra.  En estas casas respetables es donde [20] el pobrecito esta mas seguro.

     —­Pues yo no las tengo todas conmigo a pesar de la respetabilidad
     de mi casa—­repuso el Penitenciario.—­iComo
     se expone el valiente Ramos!...  Y me han dicho que
     en Villahorrenda y su campina hay mucha gente... que
[25] se yo cuanta gente... ?Que has oido tu?

     —­Que la tropa esta haciendo unas barbaridades....

     —­iEs milagro que esos caribes no hayan registrado mi
     casa!  Te juro que si veo entrar uno de los de pantalon
     encarnado, me caigo sin habla.

[30] —­iBuenos, buenos estamos!—­dijo Remedios, echando
     en un suspiro la mitad de su alma.—­No puedo apartar de
     mi mente la tribulacion en que se encuentra la senora dona
     Perfecta... iAy, tio! debe usted ir alla.

     —?Alla esta noche?...  Andan las tropas por las
     calles.  Figurate que a un soldadote se le antoja...  La 190
     senora esta bien defendida.  El otro dia registraron la casa
     y se llevaron los seis hombres armados que alli tenia; pero
     despues se los han devuelto.  Nosotros no tenemos quien
[5] nos defienda en caso de un atropello.

     —­Yo he mandado a Jacinto a casa de la senora para que
     la acompane un ratito.  Si Caballuco viene le diremos que
     pase tambien por alla...  Nadie me quita de la cabeza
     que alguna gran fechoria preparan esos pillos contra nuestra
[10] amiga. iPobre senora, pobre Rosarito!...  Cuando uno
     piensa que esto podia haberse evitado con lo que propuse a
     dona Perfecta hace dos dias....

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.