Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.
La sobrina de D. Inocencio estaba atonita ante tanta grandeza.  Abrio la boca para decir algo en consonancia con tan maravilloso pensamiento; pero solo exhalo un suspiro.

[25] —­Como a los moros—­repitio dona Perfecta.—­Es cuestion
     de moros y cristianos. iY creias tu que con asustar a
     mi sobrino se concluia todo!... iQue necia eres! ?No
     ves que le apoyan sus amigos? ?No ves que estamos a
     merced de esa canalla? ?No ves que cualquier tenientejo
[30] es capaz de pegar fuego a mi casa si se le antoja?...
     ?Pero tu no alcanzas esto? ?No comprendes que es necesario
     ir al fondo? ?No comprendes la inmensa grandeza,
     la terrible extension de mi enemigo, que no es un hombre,
     sino una secta?... ?No comprendes que mi sobrino, tal
     como esta hoy enfrente de mi, no es una calamidad sino una 182
     plaga?...  Contra ella, querida Remedios, tendremos
     aqui un batallon de Dios que aniquile la infernal milicia de
     Madrid.  Te digo que esto va a ser grande y glorioso....

[5] —­Si al fin fuera....

—?Pero tu lo dudas?  Hoy hemos de ver aqui cosas terribles...—­dijo con gran impaciencia la senora.—­Hoy, hoy. ?Que hora es?  Las siete. iTan tarde y no ocurre nada!...

[10] —­Quizas sepa algo mi tio, que esta aqui ya.  Le siento
     subir la escalera.

     —­Gracias a Dios...—­dijo dona Perfecta levantandose
     para salir al encuentro del Penitenciario.—­El nos dira algo
     bueno.

[15] Don Inocencio entro apresurado.  Su demudado rostro
     indicaba que aquella alma, consagrada a la piedad y a los
     estudios latinos, no estaba tan tranquila como de ordinario.

     —­Malas noticias—­dijo poniendo sobre una silla el
     sombrero y desatando los cordones del manteo.

[20] Dona Perfecta palidecio.

     —­Estan prendiendo gente—­anadid D. Inocencio, bajando
     la voz, cual si debajo de cada silla estuviera un
     soldado.  Sospechan, sin duda, que los de aqui no les aguantarian
     sus pesadas bromas y han ido de casa en casa
[25] echando mano a todos los que tenian fama de valientes....

     La senora se arrojo en un sillon y apreto fuertemente los
     dedos contra la madera de los brazos del mueble.

     —­Falta que se hayan dejado prender—–­ indico Remedios.

[30] —­Muchos de ellos... pero muchos—­dijo D. Inocencio
     con ademanes encomiados, dirigiendose a la senora,—­han
     tenido tiempo de huir y se han ido con armas y caballos
     a Villahorrenda.

     —?Y Ramos?

     —­En la catedral me dijeron que es el que buscan con 183
     mas empeno... iOh, Dios mio! prender asi a unos infelices
     que nada han hecho todavia...  Vamos, no se como
     los buenos espanoles tienen paciencia.  Senora mia dona
[5] Perfecta, refiriendo esto de las prisiones, me he olvidado
     decir a usted que debe marcharse a su casa al momento.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.