[5] —Lo que tu imaginas, esa vulgaridad
tonta de la paliza
y del susto se le ocurre
a cualquiera. Tu no tienes dos
dedos de frente, Remedios;
cuando quieres resolver un
problema grave, sales
con tales patochadas. Yo imagino
un recurso mas digno
de personas nobles y bien nacidas.
[10] iApalear! ique estupidez! Ademas, no quiero
que mi
sobrino reciba un rasguno
por orden mia: eso de ninguna
manera. Dios le
enviara su castigo por cualquiera de los
admirables caminos que
El sabe elegir. Solo nos corresponde
trabajar porque los
designios de Dios no hallen
[15] obstaculo, Maria Remedios: es preciso en
estos asuntos ir
directamente a las causas
de las cosas. Pero tu no entiendes
de causas... tu no ves
mas que pequeneces.
—Sera asi—dijo
humildemente la sobrina del cura.—iPara
que me hara Dios tan
necia, que nada de esas
[20] sublimidades entiendo!
—Es preciso
ir al fondo, al fondo, Remedios. ?Tampoco
entiendes ahora?
—Tampoco.
—Mi sobrino,
no es mi sobrino, mujer: es la blasfemia,
[25] el sacrilegio, el ateismo, la demagogia... ?Sabes
lo que
es la demagogia?
—Algo de
esa gente que quemo a Paris con petroleo, y
los que derriban las
iglesias y fusilan las imagenes...
Hasta ahi vamos bien.
[30] —Pues mi sobrino es todo eso... iAh!
isi el estuviera
solo en Orbajosa!...
Pero no, hija mia. Mi
sobrino, por una serie
de fatalidades, que son otras tantas
pruebas de los males
pasajeros que a veces permite Dios
para nuestro castigo,
equivale a un ejercito, equivale a la
autoridad del Gobierno,
equivale al alcalde, equivale al 181
juez; mi sobrino no
es mi sobrino; es la nacion oficial,
Remedios; es esa segunda
nacion, compuesta de los perdidos
que gobiernan en Madrid,
y que se ha hecho duena de
[5] la fuerza material; de esa nacion aparente, porque
la real
es la que calla, paga
y sufre; de esa nacion ficticia que
firma al pie de los
decretos y pronuncia discursos y hace
una farsa de gobierno
y una farsa de autoridad y una farsa
de todo. Eso es
hoy mi sobrino; es preciso que te acostumbres
[10] a ver lo interno de las cosas. Mi sobrino
es el
Gobierno, el brigadier,
el alcalde nuevo, el juez nuevo, porque
todos le favorecen a
causa de la unanimidad de sus
ideas; porque son una
y carne, lobos de la misma manada...
Entiendelo bien; hay
que defenderse de todos ellos,
[15] porque todos son uno, y uno es todos; hay que
atacarles de
comun, y no con palizas
al volver de una esquina, sino como
atacaban nuestros abuelos
a los moros, a los moros, Remedios!...
Hija mia, comprende
bien esto; abre tu entendimiento
y deja entrar en el
una idea que no sea vulgar...
[20] remontate; piensa en alto, Remedios....


