Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     —?Y a donde fue?

[5] —­Al Casino, si, senora, al Casino—­repuso la otra turbandose
     ligeramente.—­Despues volvio a su casa. iAy!
     cuanto me reprendio mi tio por haber estado hasta muy
     tarde ocupada en este espionaje... pero no lo puedo
     remediar... iJesus divino, amparame!  No lo puedo
     remediar, y mirando a una persona como usted en trances 10
     tan peligrosos, me vuelvo loca...  Nada, nada, senora,
     estoy viendo que a lo mejor esos tunantes asaltan la casa y
     nos llevan a Rosarito....

     Dona Perfecta, pues era ella, fijando la vista en el suelo,
[15] medito largo rato.  Estaba palida y cenuda.  Por fin
     exclamo: 

     —­Pues no veo el modo de impedirlo.

     —­Yo si lo veo—­dijo vivamente la otra, que era la
     sobrina del Penitenciario y madre de Jacinto.—­Veo un
[20] medio muy sencillo, el que he manifestado a usted y no le
     gusta. iAh! senora mia, usted es demasiado buena.  En
     ocasiones como esta conviene ser un poco menos perfecta
     ... dejar a un ladito los escrupulos.  Pues que, ?se va a
     ofender Dios por eso?

[25] —­Maria Remedios—­dijo la senora con altaneria,—­no
     digas desatinos.

     —­iDesatinos!...  Usted, con sus sabidurias, no podra
     ponerle las peras a cuarto al sobrinejo. ?Que cosa mas
     sencilla que la que yo propongo?  Puesto que ahora no hay
[30] justicia que nos ampare, hagamos nosotros la gran justiciada.
     ?No hay en casa de usted hombres que sirvan para
     cualquier cosa?  Pues llamarles y decirles:  “Mira, Caballuco,
     Pasolargo o quien sea, esta misma noche te tapujas
     bien, de modo que no seas conocido; llevas contigo a un
     amiguito de confianza, y te pones detras de la esquina de la 178
     calle de Santa Faz.  Aguardais un rato, y cuando D. Jose
     Rey pase por la calle de la Triperia para ir al Casino, porque
     de seguro ira al Casino, ?entendeis bien? cuando pase
[5] le salis al encuentro y le dais un susto"...

     —­Maria Remedios, no seas tonta—­indico con magistral
     dignidad la senora.

     —­Nada mas que un susto, senora:  atienda usted bien
     a lo que digo, un susto.  Pues que, ?habia yo de aconsejar
[10] un crimen?... iJesus, Padre y Redentor mio!  Solo la
     idea me llena de horror, y parece que veo senales de sangre
     y fuego delante de mis ojos.  Nada de eso, senora mia... 
     Un susto, y nada mas que un susto, por lo cual comprenda
     ese bergante que estamos bien defendidas.  El va solo al
[15] Casino, senora, enteramente solo, y alli se junta con sus
     amigotes, los del sable y morrioncete.  Figurese usted que
     recibe el susto y que ademas le quedan algunos huesos quebrantados,
     sin nada de heridas graves se entiende...
     pues en tal caso, o se acobarda y huye de Orbajosa, o se
[20] tiene que meter en la cama por quince dias.  Eso si, hay
     que recomendarles que el susto sea bueno.  Nada de matar
     ... cuidadito con eso, pero sentar bien la mano.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.