Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

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     —­Yo prometi que ni yo ni ninguno de mis amigos
     levantariamos partidas en tierra de Orbajosa....  A todo el que
     ha querido salir porque le retozaba la guerra en el cuerpo,
     le he dicho:  Vete con los Aceros, que aqui no nos movemos. 159
     Pero tengo mucha gente honrada, si senora, y buena, si
     senora, y valiente, si senora, que esta desperdigada por los
     caserios y las aldeas y los arrabales y los montes, cada uno
[5] en su casa, ?eh?  Y en cuanto yo les diga la mitad de media
     palabra, ?eh? ya estan todos descolgando las escopetas,
     ?eh? y echando a correr a caballo o a pie para ir a donde
     yo les mande....  Y no me anden con gramaticas, que si
     yo di mi palabra, fue porque la di, y si no salgo es porque
[10] no quiero salir, y si quiero que haya partidas las habra, y si
     no quiero, no; porque yo soy quien soy, el mismo hombre
     de siempre, bien lo saben todos....  Y digo otra vez que
     no vengan con gramaticas, ?estamos?... y que no me
     digan las cosas al reves, ?estamos?... y si quieren que
[15] salga me lo declaren con toda la boca abierta, ?estamos?
     ... porque para eso nos ha dado Dios la lengua, para
     decir esto y aquello.  Bien sabe la senora quien soy, asi
     como bien se yo que le debo la camisa que me pongo, y el
     pan que como hoy, y el primer garbanzo que chupe cuando
[20] me despecharon, y la caja en que enterraron a mi padre
     cuando murio, y las medicinas y el medico que me pusieron
     bueno cuando estuve enfermo; y bien sabe la senora que
     si ella me dice:  “Caballuco, rompete la cabeza,” voy a aquel
     rincon y contra la pared me la rompo; bien sabe la senora
[25] que si ahora dice ella que es de dia, yo, aunque vea la
     noche, creere que me equivoco y que es claro dia; bien
     sabe la senora que ella y su hacienda son antes que mi vida,
     y que si delante de mi la pica un mosquito, le perdono
     porque es mosquito; bien sabe la senora que la quiero mas
[30] que a cuanto hay debajo del sol....  A un hombre de
     tanto corazon se le dice:  “Caballuco, so animal, haz esto
     o lo otro,"... y basta de ritolicas y mete y saca de
     palabrejas y sermoncillos al reves y pincha por aqui y pellizca
     por alla.

     —­Vamos, hombre, sosiegate—­dijo dona Perfecta con 160
     bondad.—­Te has sofocado como aquellos oradores
     republicanos que venian a predicar aqui la religion libre, el amor
     libre y no se cuantas cosas libres....  Que te traigan un
[5] vaso de agua.

     Caballuco hizo con el panuelo una especie de rodilla,
     apretado envoltorio o mas bien pelota, y se lo paso por la
     ancha frente y cogote para limpiarse ambas partes,
     cubiertas de sudor.  Trajeronle un vaso de agua, y el senor
[10] canonigo, con una mansedumbre que cuadraba perfectamente a
     su caracter sacerdotal, lo tomo de manos de la criada para
     presentarselo y sostener el plato mientras bebia.  El agua
     se escurria por el gaznate de Caballuco, produciendo un
     claqueteo sonoro.

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