Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     —­Senor Vejarruco, Sr.  Pasolargo—­continuo la senora,
[10] sin mirar al bravo de la localidad;—­no estoy segura en mi
     casa.  Ningun vecino de Orbajosa lo esta, y menos yo. 
     Vivo con el alma en un hilo.  No puedo pegar los ojos en
     toda la noche.

     —­Pero ?quien, quien se atrevera?...

[15] —­Vamos—­exclamo Licurgo con ardor,—­que yo, viejo
     y enfermo, sere capaz de batirme con todo el ejercito
     espanol si tocan el pelo de la ropa a la senora....

     —­Con el Sr.  Caballuco—­dijo Frasquito Gonzalez,—­basta
     y sobra.

[20] —­iOh! no—­repuso dona Perfecta con cruel sarcasmo.—­No
     ven ustedes que Ramos ha dado su palabra al
     Gobernador....

     Caballuco volvio a sentarse, y poniendo una pierna sobre
     otra, cruzo las manos sobre ellas.

[25] —­Me basta un cobarde—­anadio implacablemente el
     ama,—­con tal que no haya dado palabras.  Quizas pase
     yo por el trance de ver asaltada mi casa, de ver que me
     arrancan de los brazos a mi querida hija, de verme
     atropellada e insultada del modo mas infame....

[30] No pudo continuar.  La voz se ahogo en su garganta y
     rompio a llorar desconsoladamente.

—­iSenora, por Dios, calmese usted!...  Vamos... no hay motivo todavia....—­dijo precipitadamente y con semblante y voz de afliccion suma D. Inocencio.—­Tambien es preciso un poquito de resignacion para soportar las 155 calamidades que Dios me envia.

     —­Pero ?quien... senora? ?Quien se atrevera a tales
     vituperios?—­pregunto uno de los cuatro.—­Orbajosa toda
[5] se pondria sobre un pie para defender a la senora.

     —­Pero ?quien, quien?—­repitieron todos.

     —­Vaya, no la molesten ustedes con preguntas
     importunas—­dijo con oficiosidad el Penitenciario.—­Pueden
     retirarse.

[10] —­No, no, que se queden—­manifesto vivamente la
     senora, secando sus lagrimas.—­La compania de mis buenos
     servidores es para mi un gran consuelo.

     —­Maldita sea mi casta—­dijo el tio Lucas, dandose un
     punetazo en la rodilla,—­si todos estos gatuperios no son
[15] obra del mismisimo sobrino de la senora.

     —?Del hijo de D. Juan Rey?

     —­Desde que le vi en la estacion de Villahorrenda y me
     hablo con su voz melosilla y sus mimos de hombre cortesano—­
     manifesto Licurgo,—­le tuve por un grandisimo... no
[20] quiero acabar por respeto a la senora....  Pero yo le
     conoci... le senale desde aquel dia, y yo no me equivoco. 
     Se muy bien, como dijo el otro, que por el hilo se saca el
     ovillo, por la muestra se conoce el pano, y por la una el leon.

     —­No se hable mal en mi presencia de ese desdichado
[25] joven—­dijo la de Polentinos severamente.—­Por grandes
     que sean sus faltas, la caridad nos prohibe hablar de ellas y
     darles publicidad.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.