guerra de la Independencia, una de esas cosas buenas que
han sido origen de infinitas cosas detestables. Corruptio
[25] optimi pessima. Y con la popularidad de las partidas y de
los partidarios, coincidia, siempre creciente, la impopularidad
de todo lo que entraba en Orbajosa con visos de delegacion
o instrumento del poder central. Los soldados fueron
siempre tan mal vistos alli, que siempre que los ancianos
[30] narraban un crimen, robo, asesinato, violacion, o cualquiera
otro espantable desafuero, anadian: esto sucedio cuando vino
la tropa.
Y ya que se ha dicho
esto tan importante, bueno sera
anadir que los batallones
enviados alla en los mismos dias
de la historia que referimos,
no iban a pasearse por las 126
calles, pues que llevaban
un objeto que clara y detalladamente
se vera mas adelante.
Como dato de no escaso
interes, apuntaremos
que lo que aqui se va contando ocurrio
[5] en un ano que no esta muy cerca del presente,
ni tampoco
muy lejos, asi como
tambien se puede decir que Orbajosa
(entre los romanos urbs
augusta, si bien algunos eruditos
modernos examinando
el ajosa, opinan que este rabillo lo
tiene por ser patria
de los mejores ajos del mundo), no esta
[10] muy lejos ni tampoco muy cerca de Madrid, no
debiendo
tampoco asegurarse que
enclave sus gloriosos cimientos al
Norte ni al Sur, ni
al Este ni al Oeste, sino que es posible
este en todas partes,
y por do quiera que los espanoles
revuelvan sus ojos y
sientan el picar de sus ajos.
[15] Repartidas por el municipio las cedulas de alojamiento,
cada cual se fue en
busca de su hogar prestado. Les recibian
de muy mal talante,
dandoles acomodo en los lugares
mas atrozmente inhabitables
de las casas. Las muchachas
del pueblo no eran en
verdad las mas descontentas; pero
[20] se ejercia sobre ellas una gran vigilancia, y
no era decente
mostrar alegria por
la visita de tal canalla. Los pocos soldados
hijos de la comarca
eran los unicos que estaban a
cuerpo de rey.
Los demas eran considerados como extranjeros.
[25] A las ocho de la manana un teniente coronel de
caballeria
entro con su cedula
en casa de dona Perfecta Polentinos.
Recibieronle los criados,
por encargo de su senora,
que hallandose en deplorable
situacion de animo, no quiso
bajar al encuentro del
soldadote, y senalaronle para vivienda
[30] la unica habitacion al parecer disponible de
la casa, el
cuarto que ocupaba Pepe
Rey.
—Que se acomoden
como puedan—dijo dona Perfecta
con expresion de hiel
y vinagre.—Y si no caben que se
vayan a la calle.


