Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

     El senor dean era un viejo de edad avanzada, corpulento
     y encendido, pletorico, apopletico, un hombre que se salia
     fuera de si mismo por no caber en su propio pellejo, segun
[15] estaba de gordo y morcilludo.  Procedia de la exclaustracion;
     no hablaba mas que de asuntos religiosos, y desde el
     principio mostro hacia Pepe Rey el desden mas vivo.  Este
     se mostraba cada vez mas inepto para acomodarse a sociedad
     tan poco de su gusto.  Era su caracter nada maleable,
[20] duro y de muy escasa flexibilidad, y rechazaba las perfidias
     y acomodamientos de lenguaje para simular la concordia
     cuando no existia.  Mantuvose, pues, bastante grave durante
     el curso de la fastidiosa tertulia, obligado a resistir el impetu
     oratorio de la alcaldesa que, sin ser la Fama, tenia el privilegio
[25] de fatigar con cien lenguas el oido humano.  Si en el
     breve respiro que esta senora daba a sus oyentes, Pepe Rey
     queria acercarse a su prima, pegabasele el Penitenciario
     como el molusco a la roca, y llevandole aparte con ademan
     misterioso, le proponia un paseo a Mundogrande con el
[30] Sr.  D. Cayetano o una partida de pesca en las claras aguas
     del Nahara.

Por fin esto concluyo, porque todo concluye en este mundo.  Retirose el senor dean, dejando la casa vacia, y bien pronto no quedo de la senora alcaldesa mas que un eco, semejante al zumbido que recuerda en la humana oreja 70 el reciente paso de una tempestad.  El juez privo tambien a la tertulia de su presencia, y por fin D. Inocencio dio a su sobrino la senal de partida.

[5] —­Vamos, nino, vamonos que es tarde—­le dijo sonriendo.
     —­iCuanto has mareado a la pobre Rosarito!... ?Verdad,
     nina?  Anda, buena pieza, a casa pronto.

     —­Es hora de acostarse—­dijo dona Perfecta.

     —­Hora de trabajar—­repuso el abogadillo.

[10] —­Por mas que le digo que despache los negocios de dia—­anadio
     el canonigo,—­no hace caso.

     —­iSon tantos los negocios... pero tantos...!

     —­No, di mas bien que esa endiablada obra en que te has
     metido...  El no lo quiere decir, Sr.  D. Jose; pero sepa
[15] usted que se ha puesto a escribir una obra sobre La influencia
     de la mujer en la sociedad cristiana
, y ademas una
     Ojeada sobre el movimiento catolico en... no se donde.
     ?Que entiendes tu de ojeadas ni de influencias?...  Estos
     rapaces del dia se atreven a todo. iUf... que chicos!...
[20] Con que vamonos a casa.  Buenas noches, senora dona
     Perfecta... buenas noches, Sr.  D. Jose...  Rosarito....

     —­Yo esperare al Sr.  D. Cayetano—­dijo Jacinto,—­para
     que me de el Augusto Nicolas.

—­iSiempre cargando libros... hombre!...  A veces [25] entras en casa que pareces un burro.  Pues bien, esperemos.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.