Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

[20] —­Ya he visto la caja.  Siento mucho que no me trajeras
     la edicion de 1527.  Tendre que hacer yo mismo un viaje a
     Madrid.... ?Vas a estar aqui mucho tiempo?  Mientras
     mas, mejor, querido Pepe. iCuanto me alegro de tenerte
     aqui!  Entre los dos vamos a arreglar parte de mi biblioteca
[25] y a hacer un indice de escritores de la Gineta.  No
     siempre se encuentra a mano un hombre de tanto talento como
     tu....  Veras mi biblioteca....  Podras darte en ella unos
     atracones de lectura....  Todo lo que quieras....  Veras
     maravillas, verdaderas maravillas, tesoros inapreciables,
[30] rarezas que solo yo poseo, solo yo....  Pero, en fin, me parece
     que ya es hora de comer, ?no es verdad, Jose? ?No es verdad,
     Perfecta? ?No es verdad, Rosarito? ?No es verdad, Sr. 
     D. Inocencio?... hoy es usted dos veces Penitenciario: 
     digolo porque nos acompanara usted a hacer penitencia. 
     El canonigo se inclino, y sonriendo mostraba 35
     simpaticamente su aquiescencia.  La comida fue cordial, y en todos
     los manjares se advertia la abundancia desproporcionada de
     los banquetes de pueblo, realizada a costa de la variedad.
[5] Habia para atracarse doble numero de personas que las alli
     reunidas.  La conversacion recayo en asuntos diversos.

     —­Es preciso que visite usted cuanto antes nuestra
     catedral—­dijo el canonigo.—­iComo esta hay pocas, Sr. 
     D. Jose!...  Verdad es que usted, que tantas maravillas
[10] ha visto en el extranjero, no encontrara nada notable en
     nuestra vieja iglesia....  Nosotros los pobres patanes de
     Orbajosa la encontramos divina.  El maestro Lopez de
     Berganza, racionero de ella, la llamaba en el siglo XVI
     pulchra augustina....  Sin embargo, para hombres de tanto
[15] saber como usted, quiza no tenga ningun merito, y cualquier
     mercado de hierro sera mas bello.

     Cada vez disgustaba mas a Pepe Rey el lenguaje ironico
     del sagaz canonigo; pero resuelto a contener y disimular
     su enfado, no contesto sino con palabras vagas.  Dona Perfecta
[20] tomo en seguida la palabra, y jovialmente se expreso
     asi: 

     —­Cuidado, Pepito; te advierto que si hablas mal de
     nuestra santa iglesia, perderemos las amistades.  Tu sabes
     mucho y eres un hombre eminente que de todo entiendes;
[25] pero si has de descubrir que esa gran fabrica no es la octava
     maravilla, guardate en buen hora tu sabiduria y no nos saques
     de bobos....

     —­Lejos de creer que este edificio no es bello—­repuso
     Pepe—­lo poco que de su exterior he visto me ha parecido
[30] de imponente hermosura.  De modo, senora tia, que no hay
     para que asustarse; ni yo soy sabio ni mucho menos.

Copyrights
Project Gutenberg
Doña Perfecta from Project Gutenberg. Public domain.