Doña Perfecta eBook

This eBook from the Gutenberg Project consists of approximately 512 pages of information about Doña Perfecta.

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     —­Muy bien pensado—­dijo la senora.—­Rosario, lleva
     a tu primo al cuarto que le hemos preparado.  Despachate
     pronto, sobrino.  Voy a dar mis ordenes.

[25] Rosario llevo a su primo a una hermosa habitacion situada
     en el piso bajo.  Desde que puso el pie dentro de ella, Pepe
     reconocio en todos los detalles de la vivienda la mano
     diligente y carinosa de una mujer.  Todo estaba puesto con
     arte singular, y el aseo y frescura de cuanto alli habia
[30] convidaban a reposar en tan hermoso nido.  El huesped
     reparo minuciosidades que le hicieron reir.

     —­Aqui tienes la campanilla—­dijo Rosarito, tomando el
     cordon de ella, cuya borla caia sobre la cabecera del lecho.

—­No tienes mas que alargar la mano.  La mesa de escribir esta puesta de modo que recibas la luz por la izquierda.... 26 Mira, en esta cesta echaras los papeles rotos.... ?Tu fumas?

     —­Tengo esa desgracia—­repuso Pepe Rey.

[5] —­Pues aqui puedes echar las puntas de cigarro—­dijo
     ella, tocando con la punta del pie un mueble de laton dorado
     lleno de arena.—­No hay cosa mas fea que ver el suelo lleno
     de colillas de cigarro....  Mira el lavabo....  Para la ropa
     tienes un ropero y una comoda....  Creo que la relojera
[10] esta mal aqui y se te debe poner junto a la cama....  Si te
     molesta la luz, no tienes mas que correr el transparente
     tirando de la cuerda... ?ves?... rich....

     El ingeniero estaba encantado.

     Rosarito abrio una ventana.

[15] —­Mira—­dijo—­esta ventana da a la huerta.  Por aqui
     entra el sol de tarde.  Aqui tenemos colgado la jaula de un
     canario, que canta como un loco.  Si te molesta, la
     quitaremos.

     Abrio otra ventana del testero opuesto.

[20] —­Esta otra ventana—­anadio,—­da a la calle.  Mira,
     de aqui se ve la catedral, que es muy hermosa y esta llena
     de preciosidades.  Vienen muchos Ingleses a verla.  No
     abras las dos ventanas a un tiempo, porque las corrientes
     de aire son muy malas.

[25] —­Querida prima—­dijo Pepe, con el alma inundada de
     inexplicable gozo—­en todo lo que esta delante de mis
     ojos veo una mano de angel que no puede ser sino la tuya.
     iQue hermoso cuarto es este!  Me parece que he vivido
     en el toda mi vida.  Esta convidando a la paz.

[30] Rosarito no contesto nada a estas carinosas expresiones,
     y sonriendo salio.

     —­No tardes—­dijo desde la puerta;—­el comedor esta
     tambien abajo... en el centro de esta galeria.

     Entro el tio Licurgo con el equipaje.  Pepe le recompenso
     con una largueza a que el labriego no estaba acostumbrado; 27
     y este, despues de dar las gracias con humildad, llevose la
     mano a la cabeza, como quien ni se pone ni se quita el
     sombrero, y en tono embarazoso, mascando las palabras,
[5] como quien no dice ni deja de decir las cosas, se expreso
     de este modo: 

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