“No extrane usted
la incoherencia de lo que escribo.
[25] Diversos sentimientos me inflaman. Me asaltan
a ratos
ideas dignas verdaderamente
de mi alma inmortal; pero a
ratos caigo tambien
en un desfallecimiento lamentable, y
pienso en los hombres
debiles y menguados, cuya bajeza me
ha pintado usted con
vivos colores para que los aborrezca.
[30] Tal como hoy me hallo, estoy dispuesto al mal
y al bien.
Dios tenga piedad de
mi. Ya se lo que es la oracion, una
suplica grave y reflexiva,
tan personal que no se aviene con
formulas aprendidas
de memoria; una expansion del alma
que se atreve a extenderse
hasta buscar su origen; lo contrario
del remordimiento, que
es una contradiccion de la 207
misma alma, envolviendose
y ocultandose con la ridicula
pretension de que nadie
la vea. Usted me ha ensenado
muy buenas cosas; pero
ahora estoy en practicas, como
[5] decimos los ingenieros; hago estudios sobre el
terreno, y
con esto mis conocimientos
se ensanchan y fijan.... Se
me esta figurando ahora
que no soy tan malo como yo
mismo creo. ?Sera asi?”
“Concluyo esta
carta a toda prisa. Tengo que enviarla
[10] con unos soldados que van hacia la estacion de
Villahorrenda,
porque no hay que fiarse
del correo de esta gente.”
14 de Abril.
“Le divertiria
a usted, querido padre, si pudiera hacerle
comprender como piensa
la gente de este poblachon. Ya
sabra usted que casi
todo este pais se ha levantado en
[15] armas. Era cosa prevista, y los politicos
se equivocan si
creen que es cosa de
un par de dias. La hostilidad contra
nosotros y contra el
Gobierno la tienen los orbajosenses en
su espiritu, formando
parte de el como la fe religiosa.
Concretandome a la cuestion
particular con mi tia, dire a usted
[20] una cosa singular, y es que la pobre senora,
que tiene el
feudalismo en la medula
de los huesos, ha imaginado que
yo voy a atacar su casa
para robarle su hija, como los
senores de la Edad Media
atacaban un castillo enemigo para
consumar cualquier desafuero.
No se ria usted, que es
[25] verdad: tales son las ideas de esta gente.
Excuso decir a
usted que me tiene por
un monstruo, por una especie de rey
moro herejote; y los
militares con quienes he hecho amistad
aqui no merecen mejor
concepto. En casa de dona Perfecta
es cosa corriente que
la tropa y yo formamos una
[30] coalicion diabolica y antireligiosa para quitarle
a Orbajosa
sus tesoros, su fe y
sus muchachas. Me consta que su
hermana de usted cree
a pie juntillas que yo le voy a tomar 208
por asalto la casa,
y no es dudoso que detras de la puerta
habra alguna barricada.”


